El otro día platicaba con Paty sobre cosas que pasan en nuestra vida sin haber sido causadas por uno mismo, aparentemente. Ella me decía que si bien a cada acción nuestra, ya sea buena o mala, hay una reacción proporcional, hay situaciones que no fueron provocadas por nosotros. Me parece que, lamentablemente, eso no es así, pues es posible que nosotros hayamos cometido algún acto que a nuestros ojos es correcto, pero a los ojos de la vida, no.
Para mi es muy cómodo quedarme en mi zona de comfort creyendo que hay gente mala que quiere hacerme daño, y es posible que esa gente exista, pero está en mi el hacer o no posible que esa gente me perjudique: está en actuar correctamente ante los eventos suscitados cotidianamente.
Paty me ha definido, atinadamente creo yo, como conflictiva en mis trabajos. Y me temo que así es.
En la primaria donde trabajo hay un niño de primer año, desobediente y que trabaja al contentillo. Según yo, no tengo ningún problema con él porque lo regaño cuando se porta mal o no trabaja en mi clase. Desde el segundo día de clase le mandé una nota a su mamá porque no hacía nada en mi clase y me preocupaba esta actitud al ser un niño con aptitud para mi materia. Lo saqué del salón y le pregunté sobre su comportamiento, pero sus respuestas eran escuetas. Así que le mandé un recado a su mamá pidiendole que platicara con su hijo sobre su actitud ya que veia aptitud en él. Además le puse una cara enojada pues el niño no había trabajado en mi clase. La mamá nunca habló conmigo pero sí con la maestra titular, a quien le dijo que ella había demandado maestros por cómo se portaban con su hijo. Así que la maestra me sugirió que tuviera cuidado con él. Pues no le hacía caso y ni le firmaba el cuaderno.
A cuatro semanas de terminar el ciclo escolar, la señora anunció que me demandará porque por mi culpa su hijo no quiere ir a la escuela. Y según mi psicóloga, yo me busqué que la señora me demande, pues el lunes pasado, la directora de la escuela me pidió que cuidara a el grupo donde está ese niño. Los niños hicieron dos ejercicios y claro está, Roberto no hizo nada. Antes de salir de clases, la maestra me pidió escribir un aviso para los padres y ssolo faltaban tres niños de escribir el recado, entre ellos, Roberto, quien ademas de no haber hecho nada de los ejercicios, faltando 5 minutos para salir de la escuela, no habia copiado el recado. Le dije que era un flojo y que si no se apresuraba, nadie salía. Creo que eso sí hice mal, y lo aceptó,porque los niños empezaron a reprocharle su actitud. Ante eso, los detuve, les hice que le pidieron disculpas y que lo alentaran a apurarse. Pues el niño copió el recado y guardó sus cosas hasta que quiso. Y según yo, no pasó a mayores. No recuerdo haber visto al niño en días siguientes porque el día que les tocaba clase fue TGA.
El viernes la subdirectora habló conmigo y me dijo que la señora quería llevarme ante supervisión y francamente no se me hace justo pues si la señora tenia algun problema conmigo debió haberlo hablado conmigo, cosa que no hizo y además, hasta este momento la señora decidió quejarse de mi por lo que le habia hecho a su hijo hace 6 meses. EL miercoles tendré una especie de careo con: la maestra titular, Roberto, su mamá, la subdirectora y los niños del grupo.
Temo que esto pueda pasar a mayores porque sé que no debí haber expuesto a un niño que si bien es flojo, tiene una mamá especial, quien solapa la actitud de su hijo. Lo positivo que puedo sacar de aquí es que esto es experiencia, pero no sé si es del tipo de experiencia que quiera tener por el resto de mi vida laboral.